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Nro 37
Marzo de 2004 Economia & Energia
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INFORME POLÍTICO ECONÓMICO SOBRE BRASIL
INFORME POLÍTICO Y ECONÓMICO DE BRASIL
Nro 37
Marzo de 2004 Editor Responsable: Juan Carlos N. Soldano DehezaSCN Qd 01 – Bl E – Ed. Central Park – Sala 908 – BRASILÍA, DF – 70711-903Tel/fax: 55-61-3285447 – e-mail: jsoldano@apis.com.br
INFORME POLÍTICO ECONÓMICO DE BRASIL – 37ÍNDICE
RESUMEN EJECUTIVO
COYUNTURA POLÍTICA
¿Cuáles son las consecuencias para el PT del escándalo de corrupción en el Palacio de Gobierno? Mitos y verdades del encuentro Lula – Kirchner en Caracas INFORME ECONÓMICO
INDICADORES
COYUNTURA
El PBI de 2003 cayó 0,2%. ¿Cuál es su significado?¿Se justifica mantener la tasa de interés Selic en 16,5%?
CUENTAS PÚBLICAS
El impacto de un PBI menor en la Deuda Pública. Proyecciones.
SECTOR EXTERNO
INFORME POLÍTICO
¿Cuáles son las consecuencias para el PT del escándalo de corrupción en el Palacio de Gobierno? El escándalo que envuelve a uno de los principales asesores (Waldomiro Diniz, ex sub-jefe de Asuntos Parlamentarios del todo-poderoso Ministro de la Casa Civil tiene, a nuestro modo de ver, algunas aristas que no han sido integralmente analizadas por la prensa. Waldomiro Diniz, por su cargo, era el responsable ejecutar una tarea política clave: la consolidación de las mayorías parlamentarias necesarias para la aprobación en el Congreso de los proyectos de interés del Ejecutivo. Creemos que el análisis debe tener en cuenta no sólo el hecho en si mismo y sus consecuencias sobre el sospechoso, su jefe y el gobierno en general, sino porqué surgió, donde fue publicado y como actuaron varias de las primeras espadas del PT y de la oposición en su tratamiento, ya que ello abre un interesante campo de análisis. En primer lugar debemos recordar que estamos hablando de un escándalo que afecta al hombre más poderoso del gobierno, José Dirceu, cuya cercanía con Lula y el fuerte grado de concentración de poder que alcanzó, generan celos generalizados. La aparición del reportaje en la revista Época también debe ser analizada. Esta revista pertenece al grupo Globo, propiedad de la familia Marinho, y uno de los más influyentes, sino el más, de la prensa brasileña. El grupo Globo enfrenta desde hace algunos años una complicada situación financiera, derivada de inversiones que resultaron un mal negocio (Televisión satelital, TV por cable, entre otras) y un fuerte endeudamiento en dólares, cuyo efecto se vio potenciado por las sucesivas devaluaciones ocurridas con posterioridad a 1999 y la caída del mercado publicitario interno. Algunas empresas del grupo se encuentran en un proceso avanzado de fusión a efectos de reducir costos y/o endeudamiento y para ello habría sido requerido un apoyo financiero por parte del BNDES el que habría sido consensuado en el más alto nivel de la Casa de Gobierno. Aparentemente, este apoyo fue denegado por el BNDES, y la aparición de los videos en este medio habría sido una forma de presionar al gobierno para revertir esa decisión. Las cintas de video fueron entregadas al Senador por el PSDB Antero Paes de Barros (Mato Grosso). Este político forma parte de la línea más oposicionista al gobierno dentro de ese partido, lo que aseguraba que estas fueran difundidas. A su vez, este Senador enfrenta algunas acusaciones acerca de que su campaña electoral habría sido parcialmente financiada con recursos provenientes del juego ilegal. Sin embargo, los principales líderes políticos del PSDB (Aécio Neves, Tasso Jereissati y Gerardo Alckmin) tendieron a simpatizar con el problema que enfrenta el gobierno, hasta que el pésimo tratamiento del tema por el tema en el Congreso –amenazas de abrir una CPI que tocase al gobierno del Presidente Cardoso- los llevaron a la necesidad de enfrentarse con el gobierno. El gobierno declaró que los hechos relacionados con Waldomiro Diniz ocurrieron antes de la asunción del actual gobierno. Sin embargo, se encuentra aparentemente probado que este funcionario mantuvo reuniones relacionadas con la renovación de un multimillonario contrato de la empresa Gtech (que tiene ramificaciones en Argentina) con la Caixa Econômica Federal –un área totalmente ajena a su función específica- durante su actuación en la Casa Civil y que parte del dinero habría sido utilizado en la campaña electoral del PT, además de ir a parar a su bolso (1% de la cifra involucrada, lo que parece bastante modesto……). Los movimientos políticos realizados dentro del PT con el supuesto objetivo de preservar a Dirceu, revelan o un alto grado de incompetencia frente a una crisis o algunos intereses tendientes a erosionar, sino liquidar, el poder de este Ministro. Dentro de ellos merece destacarse la actitud del Senador Aloyzio Mercadante al promover la creación de una CPI (Comisión parlamentaria de investigación) respecto a este caso, que contó con la firma de un significativo conjunto de senadores del PT, y la propuesta del Presidente del PT, José Genoino, de realizar un acto de desagravio a Dirceu, en un momento en que parecía que el tema estaba saliendo de los titulares de los diarios. El gobierno debió actuar para inhibir ambas operaciones políticas, que a nuestro modo de ver se encuentran relacionados con los intereses vinculados a las elecciones para Gobernador de São Paulo en 2006 (todos los actores mencionados son de ese Estado y todos tienen interés en una eventual candidatura en esa elección). Las acciones del gobierno tendientes a limitar o inhibir la conformación de la mencionada CPI implicarán en un considerable costo político en términos de beneficios (liberación de recursos presupuestarios) y cargos para parlamentarios aliados y opositores que adhieran a esas maniobras, introduciendo un modelo de fisiologismo, tradicional en la política brasileña, pero ajeno al comportamiento tradicional del PT. A ello debe sumarse que el PT ha sido un tradicional impulsor de las CPI’s, tendiente a realizar investigaciones públicas sobre supuestos hechos de corrupción, lo que podría en algún momento costarle votos y con toda seguridad, credibilidad en su ética. Finalmente la encuesta de Datafolha muestra que la mayor parte de los encuestados cree que Dirceu tenía conocimiento de las acciones de su subordinado. Consideramos que este conjunto de elementos erosiona gravemente la capacidad de articulación política de Dirceu, su poder dentro del gobierno y puede llevar a su salida más adelante. Ello está llamado a crear serias dificultades en el futuro en la relación del Ejecutivo con el Congreso y en la relación con los partidos aliados, ya que Dirceu está perdiendo aceleradamente capacidad negociadora y no aparenta existir dentro del PT otra figura que reúna características similares, con lo cual el núcleo de poder tenderá a fragmentarse. Entendemos que la reacción negativa de los mercados financieros a este escándalo está sustentada en un análisis de características parecidas, del cual surge que la posición del Ministro Paolocci –pese a las discusiones internas-, y por ende la ortodoxia en política económica, quedarán debilitadas, lo que tiene el potencial de convertir a Brasil en un país más susceptible frente a un eventual cambio de espíritu de los mercados financieros internacionales. En forma adicional, debe señalarse que, en forma coincidente con esta crisis, comenzaron a arreciar renovadas críticas desde el PT a la política económica ortodoxa que lleva adelante el Ministro da Fazenda, lo que adiciona elementos negativos a la evaluación del mercado financiero. El único aspecto positivo para el gobierno de esta crisis es que la figura del Presidente Lula aparenta no haberse visto afectada en lo más mínimo por este escándalo, ya que 61% de los encuestados no creen que el Presidente supiera de los ilícitos y el 71% no cree que tuviese algún grado de envolvimiento en ellos. No parece sin embargo, consuelo suficiente frente a la magnitud del daño que este escándalo tiene condiciones de producir.
Mitos y verdades del encuentro Lula – Kirchner en Caracas “El episodio histórico es que hemos acordado la necesidad de trabajar con Brasil sobre abordajes comunes para definir estrategias frente a organismos multilaterales de crédito". Estas palabras reflejadas en varios diarios argentinos han dado lugar un conjunto de especulaciones respecto a su real sentido y su eventual aplicación práctica. Nuestro objetivo es intentar dar el marco correcto en el que estas palabras deben ser interpretadas, por lo menos desde el punto de vista brasileño. En primer lugar, debe recordarse que las posiciones de ambos países respecto al tratamiento de la deuda y los objetivos determinados en los acuerdos con el FMI han sido bastante diferentes. Aunque parezca obvio decirlo, Brasil no sólo no declaró el default de su deuda, como ha hecho innumerables esfuerzos para generar certidumbre respecto a su compromiso de pagarla y de mejorar su situación como deudor de acuerdo con los mecanismos habitualmente aceptados por el mercado. Ello tiene una explicación básica. En números redondos, la deuda externa pública brasileña colocada en el mercado financiero internacional es de U$S 65.000 millones, alrededor de 13% del PBI. Su deuda con los organismos financieros multilaterales es de cerca de U$S 55.000 millones y esta visto, sobre todo a luz del default argentino, que dicha deuda tiene características privilegiadas. En todo caso, el problema de Brasil es su deuda pública interna. En el caso argentino, la deuda pública externa en default es de aproximadamente de U$S 80.000 millones, alrededor de 70% del PBI. Ello lleva, necesariamente, a que las posturas negociadoras y los intereses nacionales sean diferentes. En lo que toca a las negociaciones con los organismos internacionales, las posturas son también diferentes, ya que la situación negociadora es sustancialmente distinta. Mientras que Argentina hace esfuerzos significativos para que los organismos acepten el roll over de su deuda y no caer en default con ellos, Brasil firmó un acuerdo Stand-By por un año con el FMI a finales del año pasado de carácter puramente preventivo y todo indica que este año no lo renovará, ya que su situación externa no parece requerirlo. El punto central de divergencia en la posición negociadora de cada uno de los países aparenta haber sido el nivel de superávit fiscal primario comprometido en los respectivos acuerdos. Sin embargo, en el caso de Brasil, el objetivo de superávit de 4,25% fue autónomamente definido por las autoridades del PT, como forma de mostrar su compromiso con la estabilización de la relación Deuda/PB ya que, en el acuerdo previo, el país se obligaba a obtener uno equivalente a 3,89% del PBI. En el caso argentino, el superávit primario de 3% fue prácticamente una imposición de las autoridades locales al FMI, que pedían un superávit superior. Esta divergencia, que tiene un razonable fundamento de equiparación entre ambos países, cuando se computa la diferencia entre los sistemas jubilatorios, fue motivo de una significativa rispidez los Presidentes de ambos países. Ahora bien, ¿qué debemos leer, por lo menos desde el punto de vista brasileño, con este acuerdo?. El objetivo de Brasil, que viene ya desde el gobierno del Presidente Cardoso, es que el FMI saque del cómputo de superávit primario las inversiones de empresas estatales –por lo menos de aquellas que operan, en tesis, en condiciones de mercado-, lo que permitiría una significativa ampliación de las inversiones públicas, sobre todo en el área de infraestructura. Ello fue tratado con Kolher en su reciente visita a Brasilia, y éste manifestó que, para conseguirlo, debería contarse con el acuerdo de los principales accionistas del FMI. Y las llamadas del Presidente Lula al Presidente Bush, y las que se sucederán a otros líderes europeos, tienen como objetivo principal a ello. Accesoriamente, pero no por ello sin importancia, es el pedido de apoyo a la aprobación de la revisión de febrero del acuerdo Stand – By con Argentina. En el caso de Argentina, creemos que el objetivo buscado es reducir la presión para lograr aumentos en el superávit primario. Pero Brasil, por intermedio del Ministro da Fazenda, Antonio Paolocci, ha manifestado en repetidas oportunidades que el país mantendrá niveles parecidos de superávit primario (4,25% del PBI) por un largo período de tiempo, previendo incluso la posibilidad de crear fondos anticíclicos con los excedentes obtenidos. En conclusión, creemos que la lectura adecuada de este acuerdo, son las de un fuerte apoyo político de Brasil a Argentina, de significativa importancia para estrechar lazos dentro del MERCOSUR, pero que en la faz práctica existen objetivos divergentes entre los intereses nacionales que harán que éste se traduzca sólo en declaraciones retóricas.
INFORME ECONÓMICO
INDICADORES
COYUNTURAEl PBI de 2003 cayó 0,2%. ¿Cuál es su significado?El resultado final del año 2003, fue un balde de agua fría no sólo para el gobierno, como para la mayor parte de los analistas –incluido nosotros- que esperaban un resultado próximo de 0. ¿Qué es lo que salió mal? En primer lugar, como dijimos en nuestro Informe anterior, la modificación positiva de los números del PBI de 2002, al aumentar la base de cálculo para el Producto Bruto de 2003, tiene como consecuencia necesaria que las variaciones porcentuales positivas observadas a lo largo del año pasado sean menores a las estimadas y las variaciones negativas (sobre todo las del segundo y tercer trimestre) sean más pronunciadas. Ello reduce el impacto positivo que se observó a lo largo del último cuatrimestre en la mayor parte de los sectores.
(I) PBI a precios de mercado – últimos 5 trimestres – Var %
Fuente: IBGE
Es interesante mostrar como incide el desfasaje temporal de la tasa de interés. Debemos recordar que la tasa Selic comenzó a aumentar a partir de octubre de 2002, aumentando en 800 p.b. hasta febrero de 2003 y sólo comenzó a bajar a partir de Julio de ese año. Debe notarse, sin embargo, que la tasa de interés real ex ante comenzó a aumentar significativamente a partir de enero pasado, alcanzando su pico en el mes de junio (circa 17% anual) y volviendo recién a sus niveles anteriores en octubre – noviembre pasados, como mostramos en el Informe pasado.
Fuente: Elaboración propia con datos BCB e IBGE
En el cuadro anterior (I) se muestran claramente esos efectos cuando se observan los resultados del PBI en el segundo y tercer trimestre, indicando que el lag temporal de un aumento en la tasa de interés real es de entre 3 y 6 meses. Este efecto hubiera sido aún más notorio si no hubiera sido por los resultados extremadamente positivos del sector primario, esencialmente exportador, que tuvo dos shocks favorables simultáneos, además de un tipo de cambio real razonablemente favorable; aumentos en la producción y en los precios de los principales commodities exportados. El siguiente gráfico muestra claramente esta situación:
Fuente: IBGE
Debe notarse, sin embargo que el cuarto trimestre de 2003 comienza a mostrar claramente los efectos de la caída en la tasa de interés real operada a partir de julio, en la que todos los sectores muestran tasa de crecimiento positivos, indicando claramente que la recesión ya finalizó y que la economía se encuentra en una senda de fuerte crecimiento (una tasa de crecimiento trimestral de 1,5% proyecta –en forma estática- una tasa de crecimiento anual de 6,14%).
Fuente: IBGE
Pero los elementos más importantes, a nuestro modo de ver, a ser analizados son que el consumo de las familias creció significativamente y que las importaciones se encuentran también creciendo a tasa muy altas. Ello es particularmente si tenemos en cuenta que estas tasas de variación tienen ajuste estacional.
Fuente: IBGE
Este gráfico corrobora nuestra hipótesis que se están comenzando a observar los efectos de los ajustes salariales que tienden a recomponer las pérdidas ocasionadas por la inflación, los que impactarán también de forma favorable a lo largo de del 1er semestre de este año. La conclusión a obtenerse es que la economía se encuentra en un nítido sendero de crecimiento, ayudada por una baja base de comparación y una sostenida recuperación de todos los componentes de la demanda. Dentro de estos, será determinante observar el comportamiento del consumo de las familias, que representa el mayor agregado del PBI y de cuyo comportamiento final dependerá la tas de crecimiento de la economía en 2004.
¿Se justifica mantener la tasa de interés Selic en 16,5%? El Copom argumentó a lo largo de sus últimas dos reuniones que observaba un significativo crecimiento de los precios, que llevaría a que en el 1er trimestre la inflación alcanzase a más 2%, y que esta tasa de variación de los precios representaba casi 40% de la variación esperada en el año. Adicionalmente, se mostraba preocupado con una tendencia a una recomposición de márgenes por parte de los sectores productivos. El primer problema fue la ratificación de una meta de inflación de 5,5% para 2004 en junio de 2003, cuando la tasa de inflación proyectada para 2003 era de 12%. Ello implicaba la necesidad de una reducción abrupta de la tasa de inflación cercana a 7 puntos porcentuales en un lapso de tiempo muy corto (18 meses), obligando a una sobre reacción de la política monetaria –léase tasa de interés reales muy altas- para alcanzar dicho objetivo. Oportunamente criticamos dicha decisión, pero debe tenerse en cuenta que en Brasil, la decisión sobre el objetivo de inflación a alcanzar no es tomada autónomamente por el Banco Central, sino por otro organismo llamado CMN (Consejo Monetario Nacional) donde tiene participación el Ministro de Fazenda y otros representantes del Poder Ejecutivo Nacional, cabiendo al BCB cumplir dicha meta. En forma complementaria, el BCB hace ya 3 años que no consigue cumplir con las metas fijadas, lo que, independientemente de los motivos, tiene el potencial de erosionar su credibilidad, lo que crea un problema central en un régimen de Inflation Targeting, según indica la literatura. Ello leva a que se considere como un objetivo de vital importancia alcanzar el centro de la meta en 2004, aún sacrificando crecimiento del PBI. Existe una disparidad entre lo que indican los modelos econométricos del Banco Central en términos de inflación (dado el tipo de cambio, la tasa de interés y el crecimiento esperado de la economía), que espera una crecimiento de los precios al consumidor menor a la meta y las expectativas del mercado, que prevén una tasa de crecimiento levemente superior a ella (6%). Ello estaría indicando que el BCB está privilegiando en su análisis las expectativas del mercado sobre sus propios análisis, modificando la postura observado a lo largo de años anteriores. Cabe preguntarse si una variación relativamente tan pequeña entre el objetivo deseado y las expectativas del mercado justifica mantener una tasa de interés real tan alta (aprox. 9% anual) con el consiguiente costo en términos fiscales, de crecimiento y de desempleo y pérdida de renta de los consumidores. La respuesta será distinta según el enfoque de cada analista. Para quienes privilegian el enfoque financiero es necesario, ya que la credibilidad del Banco Central es un bien primario y asegura que, en caso de futuros shocks negativos, los costos del ajuste serán menores debido precisamente a ésta. Para los que creen que debe privilegiarse la economía real, se causa un sufrimiento innecesario ya que, al caer la tasa de crecimiento de la economía, se incrementan los costos fiscales de la medida y disminuyen oportunidades de inversión que son auto generadas por el propio crecimiento. Existe también capacidad ociosa suficiente en buena parte del sector manufacturero por lo que un crecimiento de la demanda no debería generar efectos inflacionarios. Adicionalmente, los aumentos de precios que se observan son derivados, en buena parte, de aumentos en los precios internacionales (shocks exógenos) sobre los cuales el Banco Central no tiene control, siendo que para ello existe un intervalo de tolerancia, que debe acomodar dichos shocks. Ambas posiciones presentan puntos muy fuertes, pero tendemos a pensar que la segunda tiene más validez a luz de otras experiencias mundiales. Dado que parecería que el Banco Central se inclina por la primera, y a la luz de los fuertes incrementos de precios internacionales que se observan en el valor de los commodities agrícolas y no agrícolas, los que impactan a los 30/60 días en los precios mayoristas y a los 90/120 días en minoristas, creemos que es posible que el BCB mantenga la Tasa Selic en marzo y disminuya mucho más despacio que lo proyectado la tasa a lo largo del año, con lo cual la tasa de interés real media ex –ante deberá ser algo más alta de lo que preveíamos reduciendo la tasa de crecimiento esperada de la economía. Aún así mantenemos nuestra proyecciones en el rango de 3,5% ya que las altas en los precios de los principales commodities exportados, mayores a los esperados en nuestros anteriores Informes, deberá generar un crecimiento mayor de los sectores exportadores.
CUENTAS PÚBLICAS
El impacto de un PBI menor en la Deuda Pública. Proyecciones. El resultado negativo del PBI de 2003, provocará, necesariamente, una readecuación de los cálculos respecto a la relación Deuda/PBI, que derivará en un aumento de dicha relación. En diciembre de 2003 la relación Deuda Neta / Producto alcanzó a R$ 913.000 millones, equivalentes a 58,1% del PBI. Dado que el supuesto incorporado en el cálculo del Banco Central es que el PBI iba a crecer[1] aproximadamente 0,3% y el resultado efectivamente verificado fue un decrecimiento de 0,2%, es probable que la relación Deuda / Producto aumente en alrededor de 0,2 puntos porcentuales. Por otra esta disminución del Producto afecta a otros indicadores que son cuidadosamente observados, como el superávit primario / PBI y el resultado nominal del Sector Público. El superávit primario es un valor fijo en términos nominales (R$ 66,18 billones) que para ese dato del PBI equivalía a 4,32% del PBI. Dado que el PBI será menor que lo estimado dicho superávit, expresado como proporción del Producto deberá ser mayor, reflejando la magnitud del esfuerzo fiscal realizado. Por otra parte dado que los intereses pagados y devengados también son un valor fijo en Reales, a los que se detrae el superávit primario para obtener el resultado nominal del sector público, como el PBI será menor, representarán una proporción mayor de este. El resultado nominal fue calculado originalmente en 5,16% del PBI y probablemente alcance a alrededor de 5,4%. Esto abrirá espacio para un significativo cuestionamiento político cuando se conozcan los números definitivos, en el mes de Abril, tanto sobre la política monetaria en curso, como sobre la política fiscal, ya que ambas, pese al esfuerzo realizado –y desde un punto de vista estático- han llevado a un aumento de dicha relación. Utilizando nuestro modelo de comportamiento de evolución de la deuda pública, estimamos lo que consideramos el escenario más probable de su evolución. Debe notarse que creemos que los parámetros estimados para 2004 y 2005 tienen un alto grado de probabilidad de concretarse.
Fuente: Elaboración propia
Pude observarse que sólo a partir de los años 2006/7 es posible observar una sustancial caída en la trayectoria de la relación Deuda/PBI. Por otra parte, realizamos un ejercicio de sensibilidad suponiendo que el Banco Central adopta una política menos conservadora y admite una tasa de interés real menor. Ello tiene como componente adicional que la tasa de crecimiento del PBI (que asumimos como una tasa de crecimiento posible de largo plazo) tiene un pequeño aumento.
Es interesante observar en detalle la evolución comparada de la trayectoria Deuda/PBI.
Puede verse que el efecto es muy significativo en los años iniciales, disminuyendo con el tiempo. Estos cálculos refuerzan la posición que pide un menor grado de conservadorismo por parte del Banco Central en la administración de la política monetaria, ya que sus implicaciones fiscales son muy significativas. En 2006 Brasil podrían no incurrir más en déficits nominales en el sector público, lo que sustenta la reducción en el superávit fiscal primario. Vale la pena tener en cuenta que no hemos considerado aquí los potenciales efectos positivos de la propuesta elaborada por el Ministro Paolocci respecto a la creación de un Fondo Anti cíclico con los excedentes de superávit primario a ser obtenidos a partir de 2005 ya que todavía no ha sido claramente explicitada en cuento a sus mecanismos.
SECTOR EXTERNO
La balanza de pagos brasileña. ¿Mejora estructural o apenas transitoria?
La teoría económica enseña que uno de los efectos de la devaluación es un cambio de signo en la balanza comercial usualmente acompañado de un ajuste en la cuenta corriente que tiende a equilibrar su resultado o dejar un nivel de déficit financiable. Luego de 5 años de producida la primera maxi - devaluación parecería que finalmente Brasil ha alcanzado esta situación. La pregunta de oro es si esta situación puede ser vista como permanente.
Fuente: BCB - * Datos preliminares – 2004 hasta Enero
Se observa que el ajuste ha llevado un considerable período de tiempo (3 años) hasta llegar a un valor (-1,67%) que es considerable internacionalmente como financiable sin mayores problemas y que su ápice se alcanza en un año en que la economía experimentó una recesión. Pero el ajuste ha estado sustentado en forma casi exclusiva sobre la balanza comercial ya que se observa que la cuenta de servicios y rentas ha mostrado un comportamiento relativamente estable a lo largo del tiempo, alcanzando un piso en 2002/03 que, pensamos, no es sostenible en el tiempo. Ello deberá llevar a que el saldo de transacciones corrientes esta año se encuentre más cerca de 0 o sea levemente negativo, lo que desde ya no es malo ya que significa que Brasil importa nuevamente ahorro externo para financiar su crecimiento. Por otra parte, desde el punto de vista de la balanza comercial, es probable que este ano se alcance un nuevo récord de exportaciones en el entorno de los U$S 82/84.000 millones, e importaciones cercanas a los U$S 60.000 millones, con un saldo de balanza de entre U$S 22/24.000 millones. Pero cuando se analiza con detenimiento los factores que han provocado un aumento tan vertiginoso en las exportaciones, se observa que los efectos precio han tenido un impacto considerable el espectacular salto observado en 2003. Aunque 25 de los 28 sectores considerados han tenido aumentos en las cantidades exportadas, 20 de ellos tuvieron aumentos de precios y en 6 de ellos, muy significativos en la pauta de exportaciones brasileña (productos agropecuarios, aceites vegetales, celulosa y papel, petróeo y petroquímicos, café, y siderurgia), los aumentos fueron superiores a 8%, derivados de la demanda china y circunstancias climáticas globales. A nuestro modo de ver estos aumentos de precios no son sustentables en el mediano plazo, razón por la cual consideramos que no será posible continuar viendo aumentos de la magnitud observada en los valores exportados a partir de 2005. Tendemos a considerar que, con una demanda interna en crecimiento como es previsible y una estabilización o leve baja frente a los valores actuales de los precios de las materias primas y sus derivados, las exportaciones tenderán a estancarse, pudiendo crecer a tasas consideradas normales (alrededor de 5% al año). Por otra parte, las importaciones son fuertemente dependientes del ingreso de las familias y del nivel de la actividad industrial, así como de la propia tasa de crecimiento de las exportaciones de manufacturas, siendo que las dos primeras tienen una previsión de un comportamiento en franca recuperación en este año y 2005, y las exportaciones de manufacturas en su conjunto muestran un dinamismo considerable, debiendo en consecuencia crecer a tasas muy superiores a las de las exportaciones. Este efecto combinado deberá llevar a un superávit de balanza comercial en el entorno de los U$S 17/18.000 millones en 2005 cayendo en años sucesivos hasta estabilizarse en un valor cercano a los U$S 10.000 millones. Ello llevará a que la relación saldo de transacciones corrientes / PBI sea negativo en un valor de entre 2 y 3%, nivel razonable para un país como Brasil con tasas de ahorro interno tan bajas, mostrando que los resultados actuales, aunque parezca una obviedad, son el simple efecto de una combinación de un período de tipo de cambio real muy alto, con recesión y aumento de los precios internacionales de los principales productos exportados. Estos niveles de desfinanciamiento de las cuentas del sector externo no parecen, a primera vista, preocupantes, siendo razonables en la medida que Brasil tenga una tasa de crecimiento sostenida, no debiendo generar mayores presiones sobre el tipo de cambio, dado que hasta por lo menos 2006 se deberá disponer –producto de la no renovación del acuerdo con el FMI- de un nivel de reservas bastante elevado. Simultáneamente, otro de los ratios frecuentemente observado por agencias de calificación de riesgo es la relación deuda/exportaciones y esta viene cayendo a un ritmo significativo.
Fuente: Elaboración propia con datos BCB
Consideramos que, dadas nuestras expectativas sobre la evolución de las exportaciones en 2004, este ratio deberá caer a niveles inferiores a 200% tendiendo a mantenerse estable, o continuar decreciendo a tasas muy moderadas en el futuro, en valores inferiores a dicho ratio. Simultáneamente, en un contexto de mejora paulatina del riesgo país, los intereses pagados como proporción de las exportaciones deberán también caer, disminuyendo la probabilidad que Brasil sea afectado tan violentamente por cambios en mercado internacional de capitales. Como conclusión, podemos pensar que aunque la expresión del Presidente del BCB en la última reunión de Basilea, de que Brasil “está más protegido de eventuales crisis externas, producto de la mejora de sus fundamentos” es bastante correcta en la medida que las previsiones sobre la mejora en la relación Deuda / PBI comiencen finalmente a cumplirse.
[1] El BCB utiliza como deflactor del Producto en sus cálculos preliminares al IGP-M (uno de los índices de precios combinados) medio centrado. Esos cálculos son ajustados con la publicación trimestral por parte del IBGE de los valores corrientes del PBI. |
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